El solo hecho de mencionar el término trata de personas, hace que inmediatamente pensemos en mujeres, niños y Delincuencia Organizada Transnacional.
Pero ante la búsqueda de una definición, tomaremos la que el tratado internacional – Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, especialmente Mujeres y Niños que complementa la Convención contra “La Delincuencia Organizada Transnacional”, donde se puntualiza:
Que por “trata de personas” se entenderá por la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos;
No siendo relevante para el presente determinar la definición puntual y exacta de trata de personas, puesto que es cuestión de cada individuo y su propia interpretación. Por ahora es mucho más interesante tratar de llegar a la relación que nos propone el presente título MUJERES, NIÑOS Y LA DELINCUENCIA ORGANIZADA TRANSNACIONAL, aunque para ello vamos a mantener vigente la antes citada definición.
Se sabe que el tráfico de niños y niñas para la explotación sexual y el tráfico de mujeres para la industria del sexo están de la mano del crimen organizado, y en definitiva es una bomba de tiempo, que debemos detener. El crimen organizado transnacional, con su formación de redes delictivas, en diferentes puntos del mundo, conformando una actividad criminal ejercida en forma colectiva por varias personas vinculadas para la comisión de un delito, dando origen a la denominada delincuencia social, la misma que genera una creciente ola de desadaptados personajes, que acrecientan la degeneración social, fenómeno difícil de aplacar; puesto que aquellos rufianes en su maquiavélico afán de alcanzar un mejor estatus económico, identifican a sus victimas en su mayoría mujeres y niños, para luego a través de engaños, presión, las sacan utilizando una variedad de medios y mecanismos irregulares e ilegales fuera de su ámbito, lo que equivalente al tráfico de personas, manteniéndolas muchas veces en cautiverio.
Degenerados que buscan explotar sexualmente a sus victimas, ya sea prostituyendolas, haciéndolas posar desnudas para películas o fotografías pornográficas, promoviendo el turismo sexual y la explotación sexual comercial, de mujeres y niños.
También se da la explotación laboral infantil, siendo que involucran a sus victimas, en trabajos forzados, con salarios bajos, en su mayoría inexistentes, mas grave aun cuando arrancan a estos niños y/o mujeres de sus hogares en forma ilegal, para obtener un beneficio económico (tráfico ilegal de niños y niñas).
Finalmente hablemos de la explotación social, es otra modalidad que recae en su mayoría sobre mujeres y niños, victimas de trata, que son discriminadas, reprimiendo su crecimiento en la sociedad.
Explotación sexual, laboral y social, que llega a limites exagerados muchas veces sin descanso alguno, donde el sujeto activo, no sabe reconocer que el sujeto pasivo, es un ser humano, así como cualquier ser vivo, que está en continuo gasto de energía para su posterior recuperación y que necesita un periodo gradual de inactividad o descanso.
Es importante tener claro que lo que está en juego no es un partido de baloncesto o fútbol de colegio, sino que ahora es cuando debemos decidir mejorar la calidad de vida de los niños y las mujeres, potenciales victimas de la delincuencia organizada transnacional, en la trata de personas, y empezar a preguntarnos si su futuro será mejor o no y sobre todo que podemos hacer nosotros desde nuestra eventual posición, para mejorar la calidad de vida de mujeres y niños victimas de trata.
Es por ello que los hombres de derecho tienen un papel medular, que consiste en brindar asesoría legal a las personas, con relación a temas como: el derecho a la libertad, en sentido que se debe exigir su respeto, en cualquier cosa que hagan, solamente de este modo es que se logrará que en un futuro cercano, ya no tengamos que cuestionarnos sobre la relación entre mujeres, niños, y el crimen transnacional organizado, para el acopio, traslado y explotación llamado trata de personas.
Pienso que para poder establecer medios de protección, contra la trata de personas, en primer lugar debemos ser personas libres, y por lo tanto es ineludible conocer el significado de este término. Libertad es poder expresar lo que sentimos de palabra, pensamiento y acto, sin aplacar la libertad de nadie más. Cuando somos libres, respetamos el derecho a la libertad, a tomar nuestras decisiones y respetamos las de los demás porque la libertad es algo que se vive, es una mano abierta a la aceptación de diferencias y al deber de respetarlas. Cuando hemos llegado a entender la grandeza de la libertad y estamos decididos a defenderla, entonces en ese momento debemos mirar hacia delante, mirar el futuro, y buscar mecanismos de protección para aquellas personas victimas de trata de personas, ya sea promoviendo la creación de centros de acopio para las victimas de trata, o dando a conocer la importancia de los derechos humanos a través de los medios de comunicación, así como también es necesario dar a conocer los modus operandi de la mafia, para de esta manera prevenir y proteger a los sujetos pasivos de trata de personas, de aquellos desadaptados rufianes, que integran el crimen organizado. Dando así frutos de un arduo batallar que llenarán de satisfacción el porvenir.
Si nos interesa vivir bien en libertad, y hacer de nuestro mundo futuro una sociedad sin mujeres ni niños victimas de trata de personas por la delincuencia trasnacional, globalizada, necesitamos estar seguros de lo que queremos y luchar por ello; la humanidad actual requiere personas decididas y valientes que sepan pelear por sus ideales. Cada uno de nosotros tiene el poder para hacer este sueño realidad, en nuestras ideas y soluciones, encontraremos la sabiduría que nuestro país y el mundo necesita.
Fuente: Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, especialmente Mujeres y Niños que complementa la Convención contra La Delincuencia Organizada Transnacional
ensayo “mujeres, niños y la delincuencia organizada transnacional”.La foto vía StockXchng.
